Déjame entrar

Bueno, después de un periodo de sequía creativa (y tecnológica, ya que estuve sin Internet un mes), vuelvo a estas tierras cibernéticas con el teclado afilado y la cabeza bien reseteada. Y vuelvo hablando de la que es sin duda una de las películas mas sorprendentes del año y que seguro dará mucho que hablar.

Déjame entrar, es una película sueca que nos presenta una historia de vampiros pero desde un punto de vista totalmente nuevo. Su hilo argumental gira en torno a un joven preadolescente que un día conoce a una extraña chica. Esta chica resulta ser un vampiro. Entre los dos se ira creando una amistad y un apoyo mutuo que ira creciendo, haciendo que su relación (y los problemas que conlleva) sean el eje central de la narración.

Así de primeras, parecería que estamos ante un remake de Crepúsculo. Sin embargo, es todo lo contrario. Y la clave esta en el tono que nos propone el director Tomas Alfredson (tío a tener muy en cuenta en el futuro). El uso del paisaje frió de suecia, la manera de tratar el personaje del vampiro consiguiendo que se cuente con una naturalidad brutal, sin artificios, sin espectacularidades, consiguiendo así darle una sensación de realidad increíble. En todo eso influye y mucho el poner a los personajes en barrios obreros, con problemas normales y cotidianos en vez de buscarse sitios mas espectaculares. Todo esto hace que el tono de la película no sea terrorífico sino casi de drama social. De hecho la trama principal no es acerca del vampiro ni su origen, si no de los problemas que este tiene para vivir en sociedad y sobretodo la de su relación con el chico que hace que toda su vida sentimental se tambalee.

En el fondo no es mas que una historia de amor, pero totalmente original, fresca y que da un giro de tuerca al genero de las películas de vampiros, dándonos una dirección y un enfoque totalmente nuevo y que, de seguro, sera copiado en el futuro.

Y con toda seguridad, el plano final de la piscina sera recordado durante mucho tiempo como uno de los mas estremecedores y a la vez mas originales que se han hecho nunca en el cine. Además como curiosidad vampírica, nos resuelve una pregunta que siempre nos hemos hecho los aficionados a la frikería vampírica:

¿Qué le ocurre a un vampiro si entra en una casa donde no ha sido invitado?


Después de ver esta película, por fin, ya lo sabemos...